El 15M pasa de ‘ocupar’ las plazas a las plataformas de protesta

Promotores de las protestas se implican en las plataformas contra el Centro Botín, el ‘fracking’ o el cierre de La Pereda

El movimiento del 15M en Cantabria ha evolucionado de ocupar plazas y celebrar asambleas en lugares como la santanderina Plaza Porticada a implicarse en movimientos de protesta ciudadana.

Y así, bien a través de los colectivos, o a título particular, los ‘indignados’ se han involucrado en las distintas plataformas ciudadanas de protesta que han surgido en los últimos tiempos por toda Cantabria.

Entre ellas, se encuentran las que abanderan la lucha contra la técnica extractiva de gas del ‘fracking’, el rechazo al emplazamiento al Centro Botín, la denuncia de los recortes sociales, el apoyo a los afectados por las preferentes o, de manera especial, contra el cierre de la residencia La Pereda.

Lo han hecho, además, en temas que guardan relación con los asuntos que se debatieron en las asambleas de la Porticada, como el medio ambiente (la lucha contra el ‘fracking’), los mercados financieros (su apoyo a los afectados por las preferentes), la cultura y el espacio público (el Centro Botín), o los problemas económicos y de acceso a la vivienda (los desahucios o los recortes).

Gráficamente, desde los colectivos que promovieron las protestas se ha descrito a Europa Press como, tras el primer aniversario, se constató que “la gente no va a la Porticada”, sino que, a la inversa, lo que ha pasado es que era el 15M el que “iba a los sitios”.

La reflexión que el movimiento realizó con motivo del primer aniversario, el pasado mes de mayo, trató de recuperar el “espíritu” que prendió hace un año, cuando transformaron el “pesimismo” en “indignación”, que quisieron canalizar hacia un movimiento “operativo” y que “dé soluciones”.

Pese a que admitían que en los últimos tiempos, los sindicatos habían “cogido el testigo” de la reivindicación en la calle por el cariz estrictamente laboral de algunas situaciones (la reforma laboral, los recortes y despidos en educación y sanidad), los colectivos recordaban que la esencia del movimiento es ciudadana y trazaron por ahí sus pasos.

PARTICIPACIÓN EN COLECTIVOS

En las protestas previas a las municipales y autonómicas de 2011, participaron activamente en sus orígenes y desarrollo en Cantabria colectivos como Estado del Malestar, DRY (Democracia Real YA) y Asamblea 15M, los que canalizaron la reivindicación a través de las asambleas de debate en este espacio.

Con el tiempo los distintos movimientos fueron evolucionando de forma separada, pues colectivos como DRY y Malestar (como se conoce coloquialmente a Estado del Malestar) se apartaron de la dinámica de las asambleas, que han continuado.

Ambos colectivos se han integrado, de forma oficial y separada, en DEBA (Defensa de la Bahía, la plataforma ciudadana que se opone a la ubicación elegida para el Centro de Arte Botín en el muelle de Albareda).

Esta plataforma, formada por colectivos de tradición como ARCA, Cantabria Nuestra, Ecologistas en Acción y Tajamar, junto al Movimiento en Defensa de la Identidad de la Bahía, ha presentado alegaciones, ha organizado protestas, recogido firmas, elaborado dossieres y llevado el proceso administrativo del Centro a los tribunales.

Por su parte, DRY y miembros de Asamblea 15M Santander han trabajado de forma muy activa en los movimientos que en Cantabria se están oponiendo al ‘fracking’, un método de extracción de gas natural del subsuelo a grandes profundidades que utiliza grandes cantidades de agua y productos químicos, considerado muy contaminante y peligroso.

En Cantabria, se concedieron permisos de investigación para las zonas del Saja, Nansa, Besaya, Pas, Campoo y Valderredible, que han suscitado la reacción de ayuntamientos afectados y de colectivos, congregados en torno a la Asamblea contra la Fractura Hidráulica, que se reúne en Cabezón de la Sal y que organiza charlas informativas y trabajado en alegaciones, entre otras acciones.

DRY también colabora con el grupo de afectados por las participaciones preferentes, un producto bancario que se ofrecía como inversión a plazo fijo pero que resultó ser un producto de riesgo que inmovilizaba sus fondos, situación en que en Cantabria se encuentran 15.000 familias con unos ahorros retenidos de 300 millones de euros.

Este colectivo ha venido organizando cada sábado lo que se conoce como ‘pinchocracia’, en la que han encontrado una fórmula para que lo recaudado a través de los pinchos que ofrecen de forma paralela a los debates sirva para financiar los gastos de su actividad, como la impresión de carteles, pegatinas y material divulgativo.

En Malestar organizaron ‘performances’ de denuncia, como la ‘cruz’ de la manifestación del 16 de octubre o la llamada ‘Súbete al carro’, que el día de la huelga general denunciaba los privilegios de los “enchufados” por su condición política.

También hay activistas en la Plataforma ‘Cantabria por lo Público y sin Recortes’, si bien a título particular, dado que está formada, junto a asociaciones y otras entidades, por sindicatos y partidos, algo que no compartían como colectivos.

Estos movimientos intentan aproximarse a las plataformas antidesahucios, muy activas en Castro Urdiales y su área de influencia, –con un caso en Guriezo–, asesorados por las plataformas vizcaínas, ya que en la comunidad no existe como tal una plataforma específica contra los desahucios, aunque se ha apoyado la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) que han promovido colectivos sociales y sindicales, mientras que en Torrelavega se está en contacto con la oficina municipal que gestiona la Asociación de Mediadores de Cantabria.

Asamblea 15M Santander, mientras, ha desarrollado otras iniciativas, como, el pasado mes de enero, el Foro Alternativas de producción y consumo en Cantabria (organizado por un movimiento que surgió del 15M, la Asamblea de Sistemas Alternativos), que trató de profundizar en formas de consumo más respetuosas con el medio ambiente, y alejadas de los sistemas de distribución de masas.

De esa iniciativa han surgido grupos de consumo y de agricultura ecológica, y han continuado con otros centrados en temas como la educación, asunto que ha centrado varias de sus acciones, como su participación en la huelga general que el sector vivió hace un par de meses.

TRAS EL ANIVERSARIO

Una vez superada la conmemoración del aniversario del 15M en Cantabria, el movimiento comenzó a estudiar fórmulas para poder canalizar el sentimiento de indignación que prendió hace un año con las protestas ciudadanas, asambleas y acampadas en la calle y transformarlo en “acción”.

De esta forma, tras la manifestación que conmemoró el aniversario de las protestas, activistas de los distintos colectivos implicados en el movimiento analizaron la evolución del 15M en distintos encuentros celebrados en la Plaza Porticada, el escenario de las asambleas y acampadas.

En una de ellas, con el título ’15M, ¿y ahora qué?’, se analizaron cuestiones como la creación de un banco del tiempo (en el que sus miembros se ‘prestan’ bonos de tiempo para determinadas labores) o la de emprender una cadena de favores.

La premisa de ese nuevo modelo era pasar de la “indignación global” a la “acción local”, por lo que en un primer momento se planteó elaborar un listado de movimientos sociales que quisieran implicarse y que ya estuvieran trabajando en la comunidad.

LA PEREDA

En este sentido, uno de los temas que se planteó fue el apoyo a las protestas por el anuncio de cierre (anunciado por el Gobierno de Cantabria) de la residencia La Pereda, en Santander, un asunto que de hecho había protagonizado muchos de los mensajes de los asistentes a la manifestación de aniversario de las primeras movilizaciones.

Entre los activistas del 15M había familiares de residentes en el centro, y el anuncio de cierre de La Pereda ya había protagonizado un comunicado de Asamblea 15M Santander, que tachaba de “vergonzosa” la “deshumanización” del Gobierno en el proceso, y que advertía de la “privilegiada ubicación” del solar –en el Sardinero–, “muy goloso”.

El propio punto informativo que se instaló en la Porticada recogió firmas contra el cierre del centro, dentro de la iniciativa del movimiento de abrir este espacio “a cualquier lucha social” que se produzca.

Es una causa que ha movilizado también al resto de colectivos que participaron en su momento en las protestas, como Estado del Malestar y Democracia Real Ya (DRY), que han planteado también iniciativas para luchar contra el cierre de esta residencia.

Entre las medidas, se ha impulsado la difusión de mensajes de protesta contra el cierre de La Pereda en los perfiles en Facebook y Twitter del alcalde de Santander, Íñigo de la Serna; y el presidente de Cantabria, Ignacio Diego.

Por eso, desde el 15M vincularon su apoyo a la lucha contra el cierre de La Pereda con la retirada por parte de Policía Local y Nacional, el pasado 29 de mayo, del puesto informativo que se mantenía en La Porticada, y que era el último de estos puestos que se mantenía en todo el país.

Pese a esa decisión, el 15M advirtió de que esa medida no lograría que se quedaran “calladitos”, tras detectar que estaban “tocando un punto flaco”.

(Este texto recopila las informaciones elaboradas por el autor en torno a los ‘indignados’ a raíz del primer aniversario de las acampadas, a través de teletipos difundidos por la agencia de noticias Europa Press en Cantabria que fueron publicados en distintos medios de comunicación de la región,  así como en redes sociales).

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