La réplica de Cantabria

El Hotel Sardinero se ha derribado para construir sobre el mismo espacio uno mejorado, pero con la misma fachada.

Parece como si tuviera que estar de acuerdo con la réplica de los felices años 20 que suelen ser los baños de ola, una época apasionante de la que nos hemos quedado exclusivamente con los bañadores.

En general, se nos da bien lo de descuidar las infraestructuras culturales y los recursos para ver si conseguimos otra vez tener que gastar una barbaridad en reconstruir lo que se caía por falta de mantenimiento o atención (Pronillo, Universidad Pontificia de Comillas, Mercado del Este)

Aquí estas cosas las llevamos al extremo.
Hasta el punto de que cogimos nuestro mayor patrimonio –no, nuestro no, del mundo, de la Humanidad– y lo tratamos tan mal que directamente tuvimos que construir una réplica.

Hay una tendencia a exprimir el recurso y luego intentar revivirlo por todos los medios para volver a agotarlo otra vez. Que se lo digan a Miss Anchoa, que a este paso aletea camino de la clonación.

Tal vez sea esa la solución mágica al problema con nuestro segundo mayor patrimonio, a lo que pasó con el litoral cuando pensamos que al igual que la financiación era un recurso inagotable.

Acabar creando la réplica de la costa de Cantabria, la “neocosta”.

¿Os imagináis? ¿Una réplica de La Arena, del Alto del Cuco, del San Vicente de antes de los dos (!) campos de golf en un parque natural?

Con sus visitas guiadas y sus tiendas de regalos, sus actividades para niños y sus días de visitas gratis.

Y al final, directamente acabar construyendo la réplica de Cantabria. Como el Springfield de los Simpsons (que desde hace muchos capítulos está en otro sitio después de que Homer lo hiciera reventar directamente cuando gestionó sus basuras), ese segundo planeta experimental que sale en Guía del Autoestopista Galáctico o esa tierra que se intenta crear desde una enciclopedia en algún relato de Borges.

Como siempre, la ficción imita a la realidad.

Para que veáis que hasta en la construcción se pueden hacer las cosas diferentes, la buena práctica que cito hoy es el Grupo de Investigación en Tecnologías de la Construcción (GITECO), que aplica desde la Universidad de Cantabria técnicas de investigación a este sector.

O el Centro Tecnológico de Componentes (CTC),  que trabaja precisamente en la búsqueda de materiales más resistentes que se pueden aplicar a la construcción.

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2 respuestas a La réplica de Cantabria

  1. Elena dijo:

    Pues imagínate hacer una réplica de Castro también… de cómo era antes, cuando el patrimonio de siglos no se caía a trozos mientras las nuevas construcciones privadas alicatan los paseos costeros… Óscar, cada día lo señalas mejor. Que te den una columna fija en un diario de tirada nacional… ¡ya!

    • Oscar dijo:

      La verdad es que la réplica de Castro daría mucho juego sí. Hoy es un parque temático del “viejo” (por antiguo que no por superado) modelo productivo llevado al extremo.

      Gracias Elena, me impresiona mucho tu apoyo!

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